TEMAZCAL - CABAÑA DE SUDAR

La palabra Temazcal, en idioma Náhuatl, significa literalmente Casa del vapor o más exactamente Casa de purificación.

El Temazcal, en sus formas antiguas llega a nuestros días, mediante el legado de los Aztecas.

El Temazcal  es una antigua ceremonia nativo americana cuyo propósito es la purificación tanto del cuerpo como del alma.

El Temazcal es considerado como un lugar sagrado donde se va a pedir por algún propósito para nuestra vida o simplemente a agradecer y recibir la bendición y purificación de los cuatro elementos, Tierra, Agua, Aire y Fuego.

En la cultura Náhuatl del centro de México, la diosa del baño de sudor era Temazcaltoci, "la abuela de los baños". Ella era, realmente, una de las manifestaciones de la diosa Tonantzin, "la madre de los dioses", o, como ella se llama también, "nuestra abuela", la diosa principal entre las más altas divinidades Náhuatl. Ésta era la diosa de la medicina, de las hierbas medicinales. Era adorada por doctores y cirujanos, también por parteras y por todas las personas que tenían temazcales en sus casas.

 

 

 

 

 

 

 

El “hombre del fuego” es quien cuida el fuego y quien entra las piedras, a medida que el guía temazcalero se lo va pidiendo.

Actualmente ha resurgido en el mundo un interés renovado por el baño antiguo de sudor.

Consiste básicamente en una cabaña, la cual se cubre de mantas, quedando a oscuras y herméticamente cerrada desde el exterior.

Estos baños de sudor, todavía son una tradición viva en muchas partes de diferentes países. Han comenzado a ser construidos más frecuentemente para el alivio de los males de los hombres como antaño se hacía.

 

El Temazcal es un microcosmos que reproduce en sí las características del universo, el macrocosmos.

 

Para ello, se enciende un fuego ceremonial donde se han colocado piedras volcánicas, se calientan hasta alcanzar una temperatura que las deja al rojo vivo.

 

Los Temazcales varían en su forma y práctica en las distintas regiones en que se utilizan, sin embargo se trata siempre de aposentos reducidos con techos bajos, sellados a la intemperie y oscuros.

 

 

 

 

 

 

Es una experiencia terapéutica como ritual y ceremonial,  conducida por un guía (temazcalero, curandero o sudador) que va aplicando una serie de prácticas de índole terapéutica o ritual: masajes, hidroterapia, aromaterapia, cantos, visualizaciones, ejercicios de meditación y catarsis que sirven para orientar las emociones y dinámicas del grupo.

 

Entre tanto los participantes se reúnen como antaño, sentados todos en círculo frente a un fuego.  De esta manera el Temazcal adquiere desde antes un carácter ceremonial.

 

La puerta se cierra y entre cantos la ceremonia se va desarrollando, entregados los participantes a los cuatro elementos, tierra, agua, aire y fuego. Estos elementos son los que efectúan la sanación en el ser humano.

 

 

 

Sobre las piedras se va echando una infusión de hierbas medicinales y propósitos de mejoría para la gente, provocando la sudoración y purificación de los participantes.

El Temazcal  tiene muchos beneficios para el cuerpo, la mente y el espíritu, a través del calor se logra una gran secreción y eliminación de toxinas. También es un desafío para nuestra mente ya que el Temazcal alcanza altas temperaturas,  dándonos así la posibilidad de traspasar y superar nuestros miedos y traumas.

Luego de abrir la puerta e introducir más piedras, honrando las cuatro direcciones (este, sur, oeste y norte), algo ha cambiado, hemos hecho contacto con nuestras raíces más profundas, y logrado una estrecha relación con la Medicina Ancestral de la tierra.

En esta ceremonia volvemos a nuestros recursos esenciales   -dentro de uno mismo-, y ahí se desarrolla, como un feto, hasta el momento de nacer, que tiene también su tiempo, su momento justo y cuando naces (ya que éste es un renacimiento consciente) puedes optar por dejar atrás una forma para tomar otra.

Una vez que las piedras están listas, los participantes entran uno a uno al Temazcal, ahumándose antes con humo de copal para así entrar purificados al vientre de la Madre Tierra.

Todo cambia dentro del Temascal, que es como un útero donde todo está oscuro, caliente y húmedo; revivimos cuando estábamos en el útero de nuestra madre: el sentir, el darse cuenta, el ser; uno es despojado por un momento de la necesidad de controlarlo todo, y el viaje comienza a producirse dentro de uno mismo.

Lo que sucede en el interior del Temazcal es un misterio que vale la dedicación de ser vivido. 

BENEFICIOS DEL TEMAZCAL O CABAÑA DE SUDAR.

 

El Temazcal actúa depurando las vías respiratorias y el aparato digestivo y tonificando el sistema nervioso, así como también ayuda en problemas óseos, musculares y ginecológicos a través del calor del baño y las propiedades curativas de las distintas plantas medicinales que en él se utilizan. No obstante, basta entrar a un temazcal para reconocerle cualidades de orden espiritual. La relajación que la experiencia genera incita a la introspección, la reflexión, la atención plena.

Los participantes salen del vientre de la Madre Tierra para nacer a una nueva vida.

Al final de la ceremonia nos reunimos nuevamente alrededor del fuego para compartir nuestra experiencia.  La palabra hablada encierra el poder de la creación y su uso puede direccionar reacciones en muchos planos del ser humano. Hacer uso de la palabra no es hablar bien o bonito, es crear un puente entre las cosas del universo y entre nosotros, todo esto es para ayudarnos a despertar y a recordar quienes realmente somos.

 

Que ésta experiencia nos sirva a todos, para tomar conciencia de que TODOS SOMOS UNO.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

POR TODAS NUESTRAS RELACIONES

Desde Folgoso de la Ribera, ofrecemos infinita gratitud a todos los grandes maestros que durante estos cinco años han compartido con nosotros su sabiduría y gran experiencia del maravilloso mundo de los Inipis,Tenazcales y Cabañas de Sudar.

 

Daniel Sicilia Bravo

Temazcalero Autorizado por el Comité Directivo de la Academia de Ciencias y Artes del Anáhuac A.C.

El temascal como persistencia cultural

Mexihco-Tenochtitlan